Vincent Gallo.
Las calles de la Nueva York de finales de los setenta y principios de los ochenta eran nidos de ratas y de personajes como Vincent Gallo: expulsados solitarios explorando maneras de expresarse, creando asociaciones sociales etereas y explosivas, inmigrantes permanentes que no se sentían miembros de nada ni propiedad de nadie. El cine de Gallo es un producto lateral de esa vida, una manera adicional de expresarse a la música, la pintura, la escultura, la fotografía y el modelaje.
Si Basquiat no hubiera muerto, probablemente saldría en películas de Gallo, probablemente Haring haría cameos ocasionales. De todas maneras Gallo siempre será el protagonista de sus películas, las películas de Gallo son Gallo. A Gallo le gusta su imagen, le gusta su nombre —ojalá solitario y blanco en un fondo negro, el título cambia, director - guionista - musica - luces, el nombre se mantiene imperturbable—, le gusta hacer tomas de primer plano de sus ojos azules verdosos de rana y su cara hiperexpresiva y llena de arrugas. A Gallo le gusta representar versiones de si mismo en la pantalla: personajes errantes, parias, injustamente forzados a asumir situaciones que no desean. Es afortunado que tenga poco presupuesto, que sea transgresor y controversial, que no pueda producir cuantas películas como probablemente él desearía. De no ser así, sería insoportable, yo sin duda lo odiaría.
Por fortuna, también, esas dos o tres películas como director son suficientes para convencernos que Gallo es talentoso. Que es un narrador creativo y poetico, que sus personajes lucen reales y su desesperanza enamora. Yo aun suspiro viendo a la jovial Christina Ricci conversando con Angelica Houston con Gallo en el centro. Es dificil decidirse. ¿Queremos más Gallo o no? ¿Queremos que crezca y se vuelva popular o lo preferimos en ese estado eternamente marginal? Si me toca decidirme, preferiría que nunca triunfara, pero eso es simplemente por la seguridad que me brinda saber el estado actual de las cosas. A mi no me gusta tomar riesgos.
Cita:
No hay nada gratificante en saber que uno ha hecho un papel de un personaje que disgusta a tanta gente y con el cual uno es asociado. No hay nada divertido en levantar sospechas sobre la razón por la cual uno hace lo que hace. Yo no estoy creando redes de amigos o apostándole a la popularidad. Yo tengo otras motivaciones, no soy un provocador. Más bien yo diría que estoy ciego, como un idiota, tratando de preservar y expresar una vision que tengo, o una estética en la que creo. Se me olvida que la gente reacciona negativamente contra mi por ser un representante de éso. ¿Ustedes han visto créditos en mis películas por maquillaje o peinados? ¿Cómo puedo ser llamado un narcisista? Yo nunca he tenido peinado o maquillaje en ninguna de mis películas. Yo ni siquiera me fijo en como luzco mientras estoy siendo filmado.
Películas Recomendadas: Buffalo '66 (1998) y Brown Bunny (2004) como director. Arizona Dream (1993; E. Kusturica) como actor.
Sus ídolos: Él mismo, supongo.
Sus obsesiones: Carros, motos, exclusión, soledad, relaciones dispares, muchas mujeres o ninguna, viajes, mentiras.

carola dijo
como nadie ha comentado semejante post/verdaderamente considero q vincent es un artista en todo sentido/ depresivo/ solitario /beyo/inestable /narciso /talentoso /
absurdo/ gracioso/timido/ermitaño/muy lindo espacio felicito a su dueño/ q encima se hace yamar jaime/como mi banda predilecta"jaimesintierra"/cariños for ol.//
2 Agosto 2005 | 01:48 AM