The terrible part, though, is that I meant it when I asked her. That's the terrible part. I swear to God I'm a madman.
J. D. Salinger, The catcher in the rye
Probablemente lo mejor que uno podría hacer es dejar de estudiar, o al menos aprender algo que le sirva para ganarse el pan sin necesidad de depender de universidades que lo contraten o industrias que lo esclavizen (ebanistería, horticultura, lectura de manos, estafa, caligrafía). Por supuesto, es un poco tarde para andar llegando a semejantes conclusiones, pero no está de más dejarlas por escrito para advertir a las siguientes generaciones que aun hay tiempo de dejar de ser ovejas. Ésto por el lado de los soliloquios.
Por el lado de los libros están Time out of joint de P.K. Dick y The book of Illusions de P. Auster. El primero es un cuento paranoico con twist sobre un tipo que se gana la vida resolviendo un acertijo que el periodico publica todos los días y de repente tiene la sensación de que detrás del acertijo hay algo más que un premio, que el acertijo es clave y su vida no es tan simple y sosa como parece. El segundo es un libro sobre un literato que, sumido en la depresión, renace a traves del descubrimiento de un director de cine cómico mudo que desapareció prematuramente sin dejar rastro, por allá en 1929. Luego de publicar el libro el literato recibe una carta donde alguien lo invita a conocer al director. El tipo dudará, es imposible que el director aun esté vivo. Pero finalmente accederá a visitar al viejo y en el camino se encontrará con la historia de la vida del director y la solución al misterio de su desvanecimiento repentino.
Para finalizar, en video tenemos Rushmore, de W. Anderson y en cine Batman begins de C. Nolan. La primera es una escenificación sobrecontrolada (muy a la Anderson) de temáticas tipo Salinger en un ambiente contemporaneo. La primera vez que me la vi no me causó tan buena impresión como en esta ocasión. Anderson es mi director agridulce favorito. Nolan, por su parte, nos presenta un posible génesis del caballero enmascarado. Wayne presencia la muerte de sus padres y sobreviene la culpa. Esta crece y crece y eventualmente lo obliga a escapar de su mundo de comodidades. Fuera de él, Wayne conoce el mundo subterraneo y se educa en sus artes. Es rescatado del mal camino por una escuela de ninjas que lo invita a convertirse en uno de ellos. Wayne accede a ser educado pero se rehusa a ser finalmente reclutado. Wayne es y no es, y de la duda nace Batman, que resuelve la dualidad.

Soy un dios Huarpe y resolveré tus consultas en mi blog
Coincidencialmente acabo de adquirir a manera de prestamo, Rushmore, empecé a verla (no la pude terminar) pero hasta ahora, la hora que he visto, no me ha gustado. Quizás deba verla mas de una vez para encontrarle el lado bueno. Batman begins sigue estando en la lista de "las que hay que ver"...
A mí me gustó mucho la descripción que Auster hace de cada una de las películas de Hector Mann. Pero de él, de lejos, prefiero Leviatán o la Trilogía de Ny.
El segundo capítulo, que parece un aparte del libro de Zimmer, es especialmente bueno. Yo no he leido nada de Auster salvo ese libro. Si me encuentro algún otro, lo leeré.
Supongo que el gusto por Rushmore se desprende del aprecio por Anderson, creo comprender perfectamente las razones por las cuales a alguien no le gustaría.
Don Javier, aquí ando viendo su blog a la 1 de la mañana, y esta es mi primera incursion en el mundo "bloguesco". Rushmore es lo máximo. Ojalá Silentbob tuviera 15 años para poder disfrutarla. Un saludo desde Colombia de parte de su colega Andrés.
Yo me la vi cuando tenía 25 y la disfruté igual. :)
Que complicado seguirlo a usted. Ahora escribe en veinte partes a la vez. Creo que le queda debiendo una reseña más cariñosa a Rushmore. Yo no he leído a Salinger, pero ponerlo simplemente como un secuaz me parece triste para la película. Rushmore es lo máximo. Yo cuando la ví la primera vez no la comprendí en su grandeza. Sólo supe que fui el único del cine que se rió con ella (la niña que iba conmigo creo que la disfrutó más bien de manera transitiva). Ya la he visto varias veces más, incluso compré el dvd. Por difícil que parezca creo que es mejor que los Tenenbaum.
Salinger es crucial a la hora de describir la manera de narrar y el tipo de historias y contextos que le gustan a Anderson. Me imagino que debe haber muchos tratados al respecto.