- Cortarles las alas. Sólo una o ambas.
- Quitarles las patas una a una en diferentes órdenes revisando cada vez si aún son capaces de caminar.
- Agujerearles los ojos con alfileres. ¿Cuantos ojos de mosca caben en la cabeza de una aguja?
- Atraparlas con un vaso y meter el vaso boca abajo en el horno microhondas un minuto.
- El mismo vaso pero una hora en el congelador. Congelarla dentro de un cubito de agua también sirve. Hundirla en nitrógeno líquido es el caso ideal.
- Ahogarlas en coca-cola revisando su estado de descomposición tras 1, 2, 4, 8, 16, 32 y 64 horas.
- Ahogarlas en sopa hirviente. Reclamar al camarero.
- Empalarlas a corchos y mostrarselas con orgullo de cazador a los amigos que vienen de visita recalcando los colores verdes brillantes que adornar a aquella y la barriga sobredimensionada de ésa otra.
- Aplastarla entre las páginas de la biblia. Se recomienda entre Mateo y Marcos, pero puede ser justo al final de Hechos de los Apóstoles, donde la cosa se empieza a poner interesante. Las páginas de las cartas de Pablo, por su parte, son sagradas. Con esas no se juega.
- Cortarlas con un bisturí y notar como las patas se siguen moviendo aun cuando no cuentan con una cabeza.
- Lanzarlas en cera hirviente de veladora encendida, escuchar el craqueteo que produce.
- Prenderles las alas con un fósforo.
- Electrócutarlas con un par de cables conectados a la toma.
- Incluirlas en plastilina y luego amasar hasta que sea imposible detectar que alguna vez fueron algo.
- Amarrarlas con nylon extrafino, o un pelo largo, y hacerlas volar (para ésta se requiere particular técnica, pero se puede).
servido por bluelephant
9 comentarios
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silent Bob dijo
o.K al parecer este blog es de cosas varias, entonces cambiaré tu link de posicion. Por cierto: Que bronca tenés contra las moscas? has intenatdo chuzarles cada uno de sus ojos con una aguja muy, muy delgada?
29 Junio 2005 | 02:49 AM